CIRCULO.
A veces no es falta de motivación, ni falta de fuerza,
es que estás nadando en el mismo círculo que todos.
Un mismo ritmo, un mismo miedo,
una misma dirección que no
elegiste tú, solo la seguiste.
Pero hay un momento en el que algo dentro se rompe,
no por
dolor, por claridad.
Y entonces pasa lo más raro:
Te das vuelta, no porque seas mejor, sino porque ya no te sirve encajar,
porque el que cambia de dirección primero, siempre parece
perdido.
Hasta que el resto entiende que él ya estaba encontrando su
salida.
Si estás buscando cómo hacer posible tu salida,
es porque en
el fondo ya sabes algo:
Tu vida no era este círculo


.jpg)

.jpg)

