jueves, julio 04, 2013

UNA PRINCESA.



Erase una vez una princesa, una niña que fue herida jugando a ser mujer.
Siempre estaba rodeada de gente, pero aún así se sentía muy sola.

Era una princesa de ojos dulces y mirada triste, siempre mostraba una sonrisa fingida para que nadie se diera cuenta que sufría.

Se decía que había sufrido tanto, que llegó un momento en el que nada ni nadie podía hacerle daño, nada ni nadie podía hacerla sufrir, también se decía, que su corazón estaba tan roto, partido en tantos pedacitos que ya no sentía nada.

Pero ella aun podía sentir como la tristeza la consumía, podía sentir como la soledad la atrapaba.

Este cuento no tiene a un príncipe azul, porque ese príncipe se fue muy lejos, tampoco hay un final feliz, pero como en esta historia no podía ser todo tan triste dejaremos el final sin escribir.

Tal vez algún día, esta princesa encuentre a otro príncipe o quizá a algún guerrero que pueda transformar toda esa tristeza y esa soledad en alegría, en luz, en amor, pasión y comprensión…!¡!

Cava.

6 comentarios:

Ere Rodriguez dijo...

Que belleza... Felicidades....

Pilar dijo...

Tal vez algún día esa princesa se de cuenta de que los príncipes azules no existen y que solo le queda acostumbrarse a la soledad.

Un beso.

Barbara dijo...

Hoola!
Antes llevaba bombasdecristal.blogspot.com pero Google no quiere devolverme la cuenta!

AHORA ESTOY EN http://cristalesefimeros.blogspot.com.es/
Te sigo aquí también, otra vez.
Besitos!

CAVA dijo...

Ere:

Muchas gracias...!¡!
Un beso y un abrazo.

CAVA dijo...

Pilar.

Si bien es cierto que los principes no existen, la soledad tampoco si tu no lo quieres...

Cuidate mucho, un beso y un abrazo.

CAVA dijo...

Barbara:

Gracias por avisar, ahora mismo voy a visitarte...!¡!

Besitos de regreso ;)