BRILLAR
A veces, las lecciones más difíciles vienen de la gente
que
nunca esperaste que te enseñaran nada.
No extraños, sino los más cercanos, en los que creías,
defendiste y confiaste con cada pedazo de tu corazón.
La decepción no siempre grita, a veces simplemente te deja tranquilo,
dándote cuenta de que el amor y la lealtad no siempre vienen
de las
personas a las que más les diste en la vida.
Y entonces debes seguir tu camino,
sabiendo que aprendiste a brillar incluso
después de sufrir y eso te hace más fuerte.
